viernes, 2 de noviembre de 2007

Oscurantismo y publicidad en Colombia


Poner publicidad en pecho y/o espalda a un ser humano no solo es degradante, es también una estrategia basura. ¿Para qué le ponen a un chinomático carteles? Ahora están esas versiones modernillas que tienen más diseño y son más agradables al ojo, pero siguen siendo igual de horrorosas esas jodas. Qué publicidad tan pasada (pasada de vieja y pasada por que se pasa de tono). Con todos los canales de comunicación que hay, ponerle a un ser estas vainas da es risa. Veamos pues un granbado del Siglo XIX para dar cuenta de los maravillosos cambios que han tenio nuestra sociedad colombiana.

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